Prueba 1. Garbanzos.


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El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesaúco son. La fama del garbanzo de Fuentesaúco no es cosa menor; dicho de otra manera, es cosa mayor (como diría un reconocido político de este País).

Ya en el Siglo XVI existen datos recogidos en las ordenanzas municipales sobre las características de las zonas de la Guareña, que hacen que esta legumbre sea uno de los bienes gastronómicos más preciados de la zona.

Es tanta su trascendencia que Felipe III, en el año 1612, creó el título de Conde de la Fuente de Saúco en favor de Pedro de Deza, quien envió estos garbanzos a Francisco de Quevedo.

Esta distinción, junto con la popularidad que adquirió esta legumbre en la feria de los Santos y gracias a los agricultores de la zona, hicieron que fuese reconocida con la Indicación Geográfica Protegida en el año 1996.

Y dicha indicación no es casualidad, ya que estos garbanzos deben cumplir unas características muy específicas. En la bolsa que os entregamos hay garbanzos de Fuentesaúco, pero no estamos seguros de ello.

Para poder ayudarnos, deberéis contar aquellos garbanzos que están marcados con puntos negros; esos garbanzos son los reconocidos como “garbanzos de Fuentesaúco”.

El resultado de la resta de aquellos “garbanzos que tengan dos puntitos” menos “los garbanzos que tengan un puntito” será el dígito que necesitaréis para abrir el candado.

Cuando tengáis el número exacto, no olvidéis comunicárnoslo.

Mucha suerte.


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